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Tacos, trenes y Yann Tiersen en Alemania

Dentro de todos los sueños que vi realizados en este último año, uno de ellos fue el escuchar en vivo la música del gran Yann Tiersen (comienzan a googlear ahora -.-).

Me acuerdo que vi pasar 3 veces la oportunidad por no tener dinero, tan pobre andaba de recursos que una vez vino a México y ni para irme de aventón. Así que aprovechando mi estancia en Europa, me aventé a lo desconocido y esto fue lo que pasó.


Comencé tomando un montón de trenes y guardando mapas en mi celular rogando que no se me acabara la batería. El viaje comenzó en Berlin, me acuerdo que uno de los trenes fue tan surrealista para mi, ahí sentada en el piso con niños, señoras, jóvenes y ancianos mezclados en los vagones, mientras el sol entraba por las ventanas y yo veía los árboles pasar.

Estaba tan desesperada porque no tenía una idea de como llegar, era mi primera vez en Europa y ni en cuenta con Alemania. Las horas seguían pasando y yo no dejaba de tomar tren tras tren, los minutos se me iban y yo no sabía cómo era que iba a arribar a aquel festival en el bosque.
Llegué a la última estación de mi itinerario y descubrí que el último camión para llegar al lugar en aquella ciudad rural ya había partido hace una hora y media.

Hice uso de mi mal inglés y le pregunté a un alemán que si sabia de alguna otra forma de llegar a aquel lugar, él se rió y me dijo que al menos que planeara irme en caballo yo no podría llegar ahí. Me puse toda triste, casi lo lograba, casi me rindo, pero entonces vi un taxi, pensé que me iba  a cobrar una millonada, pero no perdía nada con intentar. Me cobró 30€ y me llevó al destino XD.

Como era un festival había muchas cosas para ver, me encontré con que vendía tacos y de “cochinita”, claro que no era lo mismo pero me impresionó ver tacos en Alemania.

Yo vestía la bandera de México en mi espalda, y recuerdo que cuando pasaba muchos gritaban “Méjico” así con la “j” de “gargaJo” xD.

Busqué el “timeline” y me dirigí a donde creí iba a ser el concierto. Era una carpa pequeña, como de circo, con un escenario nada presuntuoso.

Recuerdo que cuando las luces comenzaron a parpadear y las primeras notas impregnaron el aire yo ya sabía el nombre del tema.Fue algo mágico, ahí con los sonidos que me gustan escuchar (y que algunos consideran raros), las luces violetas y azules, las siluetas del público y las burbujas en el aire.


Se le veía más viejo en persona, un poco agotado pero más carismático que con ese aire altanero con el que estaba acostumbrado a verle en los flyers. Le vi con su guitarra, violín, piano y otros instrumentos musicales con los que generaba esas notas que hacen mover mis manos.


No suelo ser fan de músicos o artistas, pero siempre dije que ese era el único donde quería estar en vivo antes de que se muriera ¡no yo!, si no él.

Después de ese concierto Yann perdió su cuaderno con sus nuevas composiciones…se quedó ahí en Alemania, donde también se perdió mi corazón con tan bellos sonidos indecibles.

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